A.
Durante largo tiempo se ha concebido el teatro como parte integrante
de la literatura, siendo el discurso teatral únicamente un caso
particular del discurso literario. Esto condujo a descuidar el aspecto
escénico de la representación o a considerar la
estructura superficial como variable y, en última instancia,
redundante.
B. Por reacción, en particular con el enfoque
dramático y semiológico, el teatro ha vuelto a encontrar
su lugar específico entre los otros sistemas artísticos
(y no ya como una sucursal de la cosa literaria). Se le considera como
sistema significante multicodificado que se vale, entre otros, del lenguaje
articulado. La representación pone en escena (en enunciación)
enunciados icónicos, gestuales y verbales. Ya no es el texto
el que produce el conjunto de personajes/actores, sino que el conjunto
enunciante modula y modaliza el texto dramático."
Patrice Pavis,
con su Diccionario del Teatro, ha venido nuevamente
a ayudarnos. Esta vez, más precisamente, para presentar el número
siete de (didascalia escénica):
un conjunto de textos que hablan sobre otro texto, ya sea el
dramático, el espectacular, el político, el escénico.
Elegimos estos dos párrafos porque, creemos, resumen las preocupaciones
de los hacedores y críticos entrevistados, de los investigadores
y teatristas que han acercado sus propios desvelos, de aquellos que
han trabajado sobre palabras ajenas.
Vayan entonces,
estos textos, para seguir pensando la escena desde todos sus ángulos.